Bagdad y el despojo de su patrimonio cultural a principios de siglo

Bagdad es la capital del convulsionado Iraq y tiene casi 6.500.000 habitantes (2008), siendo una de las ciudades más pobladas del Medio Oriente, después de El Cairo, Teherán y Estambul.

La ciudad fue fundada en el año 762 por el califa Al-Mansur (El Victorioso), en las ruinas de la antigua Babilonia en las márgenes del Río Tigris.

Bagdad fue convertida entonces en la capital de Irak, país que tenía como capital Damasco desde el 538 antes de Cristo, época en que fue invadida persas, griegos y romanos.

Despojo del patrimonio cultural en Bagdad

La guerra en Iraq a comienzos de este siglo, impulsada por la invasión de Estados Unidos, aparte del tremendo número de víctimas ha causado un inmenso e irreparable daño al patrimonio cultural e histórico de la humanidad.

Desde tiempos remotos, los iraquíes construyeron pequeñas colinas, diseminadas por todo Iraq. Se las llamó tells. Bajo estos tells se hallan depósitos de testimonios que no habían sido excavados en su mayor parte. Se estima en más de 10.000 el número de estos sitios arqueológicos en territorio iraquí conteniendo piezas desconocidas de la cultura sumeria, babilónica y asiria. No se sabe la cantidad de esos tells que aún existen.

Muchos arqueólogos comparan el despojo de este legado con la destrucción de la Biblioteca de Alejandría, o con la destrucción ocasionada en Constantinopla por la cuarta Cruzada cristiana, o con la destrucción de los códices aztecas por parte de los invasores españoles en América.

Aunque el pillaje de piezas arqueológicas y obras de arte en Mesopotamia no es algo nuevo, hay que decir que desde el siglo XIX han estado ocurriendo excavaciones ilegales, robo y contrabando del patrimonio cultural y artístico de Medio Oriente. Este pillaje ha nutrido cuantiosas colecciones de antigüedades mesopotámicas, tales como las del Museo Británico o las del Louvre.

El despojo de los tesoros preservados en Iraq a lo largo de los siglos aumentó desde la guerra del Golfo (llevada a cabo por Bush padre en 1991), y alcanzó su punto culminante con los saqueos del Museo de Bagdad cuando Estados Unidos ocupó esa ciudad.

Desde entonces, decenas de miles de irreemplazables obras de arte han empezado a aparecer en los mercados de antigüedades de Europa y Estados Unidos. Se estima en alrededor de 200 mil el número de objetos definitivamente perdidos, entre esos la desaparición de un arpa de oro de la época sumeria, la cual es el primer instrumento musical que se conoce (3000 adC).

La universidad de Mustansyria, fundada en el siglo XIII, era una de las universidades más antiguas del mundo y fue destruida durante la guerra del 91.

Otro hecho que contiene efectos irreversibles es la quema de la Biblioteca Nacional de Bagdad, la cual atesoraba manuscritos medievales. Estos manuscritos constituían fuentes relacionadas con la tradición judía, islámica y cristiana.

Entre los tesoros del Museo Nacional de Bagdad estaba la más importante colección de antigüedades mesopotámicas del mundo. Entre esas antigüedades, había miles de tablillas de arcilla con escritura cuneiforme, que en su mayor parte nunca llegaron a ser descifradas. Se desconoce su paradero actual.

Be the first to comment on "Bagdad y el despojo de su patrimonio cultural a principios de siglo"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*