A un niño taiwanés le pasó: Ese momento en el museo en que arruinas una centenaria y millonaria pintura

Dentro de un importante museo una guía cuenta a un grupo de gente la historia del cuadro “Flores”, del pintor italiano Paolo Porpora, en el marco de la exposición “El Rostro de Leonardo: imágenes de un genio”.

La obra no es cualquier pintura, ya que fue realizada en el siglo XVII y tiene un valor superior al millón y medio de dólares.

Más de 350 años de historia comenzaban a diluirse cuando entra en escena un niño taiwanés de 12 años que se encontraba a un costado del cuadro.

El pequeño anda relajado, algo distraido, se rasca el brazo y muestra algo de aburrimiento mientras avanza con el grupo que visita el museo.

Camina dos pasos pero algo le llama la atención a su lado izquierdo, su mirada se va rauda a ese costado y su pie derecho da el tercer paso. Pierde el equilibrio.

El director del museo debe haber visto el video de las cámaras de seguridad del Museo de Taiwán unas mil veces y aún no comprende.

Le es difícil entender cómo el despistado menor con una polera marca Puma, se iba cayendo directo hacia el histórico cuadro y para no llegar al suelo metió la mano que provocó un hoyo de varios centímetros.

El refresco que tenía en su mano no cayó, pero el desastre artístico provocado ha dado la vuelta al mundo al ser viralizado en distintos portales del orbe.

Tras la caída un grupo de señoras de edad mira con esa mirada experimentada que solo indica una sola cosa: tremenda cagada.

El niño mira anonadado mientras personal del museo lo invita amablemente a que lo acompañen a una oficina, sin que los tres millones de visitas que ha tenido el video en 48 horas podamos saber su destino.

Los encargados de la muestra señalaron a los medios que la parte inferior de la pintura está dañada por el contacto con la mano del niño, que dejó un agujero considerable.

A pesar del daño, el niño no deberá pagar por los daños ya que la administración no vio intencionalidad en los hechos.